Chaga (Inonotus obliquus) es un hongo singular que crece de forma silvestre sobre los abedules de los bosques fríos del hemisferio norte. A diferencia de otros hongos medicinales, lo que se recolecta no es un cuerpo fructífero, sino un
esclerocio, una masa natural formada por el micelio del hongo que se desarrolla lentamente sobre el árbol durante varios años.
Durante este proceso, el chaga absorbe y transforma compuestos característicos de la corteza del abedul, especialmente betulina, generando derivados como el ácido betulínico junto con una compleja matriz de polisacáridos, betaglucanos y otros compuestos bioactivos.
Gracias a esta composición única, el chaga es conocido por su elevada capacidad antioxidante y se considera uno de los hongos más apreciados dentro de la micoterapia tradicional.